La primera sensación que tuvo al acercar a su boca
aquella delicia fue el aroma intenso que le recordó las cálidas noches de verano
en su patio. El olor a hierbabuena era penetrante y se imponía a la vainilla y a
la canela. El primer toque con los labios fue solo un bosquejo de lo que
vendría a continuación. Con la punta de la lengua toco suavemente la
muestra de aquel postre de nombre tan sugerente, Delicia del Califa, y se dejó
inundar los sentidos con aquel helado dulzor. Cerró los ojos como cuando se
besa, para deleitarse plenamente con aquella explosión de sabores. Su boca fue
atemperando la exquisita porción que se movía despacio, acariciando su paladar, fluyendo lentamente hacia su garganta.
La lengua iba detectando los diferentes matices y el conjunto le supo al
mismísimo Marrakech, a besos apasionados a la luz de una luna acostada, cómplice amiga que le sonreía desde el
firmamento. Cada vez que acercaba a sus labios la cucharilla cerraba los ojos y
se sentía trasladada a un zoco bullicioso, a un mercado árabe dibujado con miles de
colores. Se movía entre los puestos de especias que desprendían tanta variedad de perfumes que se sentía embriagada. Notaba el tacto suave de sedas y
el aroma de pasteles hechos con almendras, dátiles y miel.
Se sirvió un vaso de té moruno y se dejó inundar por la cálida bebida que en contraste con el helado le proporcionaba un placer indescriptible. Pasaba del frío a la calidez, del dulzor del helado al punto amargo del té verde. Jugó a los contrastes y se sintió invadida por una inesperada felicidad. Después se acomodó en un diván junto a la fuente del patio y soñó ser canela y miel para su amado.
14 comentarios:
Aunque soy hombre, quisiera disfrutar del placer de ese helado, al tiempo que me gustaría tener tu sensibilidad, para imaginar el lugar y poder hacer una descripción tan poética de mis sensaciones.
Un beso.
Un precioso relato que invita a disfrutarlo.
El sabor de ese helado maravilloso y el conjunto de sensaciones que describe, hacen soñar con situaciones como las que la autora nos transmite, de forma magistral.
Me has convencido , probar un helado y un buen té , hará las delicias en mi , muy bonito has mezclado tan bien que al leerlo podría sentir los sabores además muy sugerente el escenario . Gracias por tan bonito relato .
Un abrazo y feliz día.
Maravillosa descripción la que haces disfrutando del helado mmm una delicia ha sido leerte.
Besos y feliz tarde.
Con qué arte has descrito y narrado la combinación de sabores y las sensaciones que despiertan al paladearlos!Muy bueno.
Un abrazo
Cualquiera rechaza un helado con lo bonito que lo has expuesto. Un abrazo
Hola Leonor: Divinas sensaciones las que te proporciona un buén helado, y que tu has descrito de forma tan poética y maravillosa.
Me ha emocionado y lo he leido tres veces. Eres genial!!!
besos.
Se me ha hecho la boca agua, no te digo más y eso que no soy heladera.
besos
WOMMM !!!
es un texto muy bien logrado y me a encantado con un deleite de sabores que al leer cada uno los voy sintiendo
Un relato como este, descrito con tanto arte, obliga a envidiar a quien haya podido protagonizarlo, porque la autora tiene todo el arte del mundo.
Y, además, es guapísima.
Helado de hierbabuena, canela y vainilla aderezado con un te caliente, vaya exquisited!!! Como para no sentirse en medio de olores, colores y sabores de un pais cercano y exotico. Besos.
Un relato sensorial.
Saludos
Mmmm que rica mezcla de sabores, que ternura en los recuerdos, que delicia para mi tarde de domingo.
Un abrazo
Precioso relato, fantástica manera de tratar los sentidos, fantástica manera de despertarlos, tan sensual que consigues que se te haga la boca agua. Besos.
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