martes, 28 de marzo de 2017

QUIERO SER YO EN TI






Quiero ser yo en ti
Quiero que recorras mi piel con tus manos
que tus labios sean la caricia húmeda de mi cuerpo
quiero cerrar los ojos, desprenderme de cuanto nos sea ajeno

quiero ser tu escondido pensamiento

Quiero que transites mi geografía
no renuncies a nada, recorre cada sendero, cada valle,  cada otero
sumérgete en mis entrañas, abismo lascivo
gruta palpitante abocada al placer

quiero ser tu secreto pensamiento

Quiero que tus brazos se sientan vacios cuando estés lejos
quiero ser tu ambición irrefrenable y  tu sueño recurrente
ser la imagen permanente, constante fijación en tu retina
quiero que me proclames sin voz, calladamente

quiero ser tu indecible pensamiento

quiero llenarme de tu aliento y respirar en tus suspiros
quiero sentir el grito ahogado en tu garganta
oír el quejido placentero de tu orgasmo
quiero abandonarme en el lecho de tus deseos

quiero ser tu callado pensamiento 




sábado, 25 de marzo de 2017

SIN TUS OJOS




Sin tus ojos


Ya han vuelto las golondrinas

Ya los naranjos han florecido y la Isla huele a azahares

De nuevo la primavera con su luz insolente

Con sus vehementes cambios de humor

De nuevo la primavera como todas las primaveras

Y yo siento que esta vez es diferente

Esta vez tus ojos no la verán conmigo

Esta vez  despertaré cada día con tu ausencia

Como nubes henchidas de dolor descargaré mi pena

Lloraré sobre los esteros y las salinas

Caminaré a solas por las calles que paseamos juntos

Me acompañará tu recuerdo en esta primavera de abandono

Mi alma compungida no acaba de entender tu evanescencia

Pasará la primavera y vendrán otras semejantes

Y volverán las golondrinas y florecerán los naranjos

Y yo seguiré amando la sombra de tu ausencia

Entornando los ojos para no dejarme deslumbrar

Para no ilusionarme con falsos espejismos

Viviré otras primaveras pero no las veré contigo





lunes, 20 de marzo de 2017

SENTIMIENTOS





Hoy tengo que hablar del pellizco insoportable que se instala en mi pecho al pensar en ellos. Es doloroso perder a un familiar, muy doloroso cuando se trata de un padre o una madre y mucho peor cuando se van al mismo tiempo. Es casi imposible pensarlo sin que ello me produzca una mezcla de sentimientos que se mueven entre la rabia, la impotencia, la pena, los recuerdos de toda una vida, y a ratos hasta la locura. Es difícil expresar la multitud de pensamientos que vagan a todas horas por mi mente. Podría haber ido más horas a verlos. Me han faltado muchas conversaciones con mi padre. Ahora me doy cuenta que nunca bailé con él cuando ya fui mayor, de pequeña bailaba poniendo mis pies sobre los suyos y él me llevaba dando vueltas y vueltas por todo el salón. Qué divertido cuando nos metíamos en la tienda de campaña que nos hacía en la cama levantando con sus piernas las sábanas. Cómo me gustaba que me rascara la espalda y yo le pedía que lo hiciera con las barbas y él lo hacía siempre. Pero cuántas cosas no hemos llegado a hacer juntos. Por qué nadie nos dice las cosas importantes que no pueden dejarse para mañana porque puede que no llegue ese mañana.  Por qué no estuve más atenta a ciertas señales. Cuántos días por pereza no me acerqué a su casa con lo que él disfrutaba de nuestras charlas. No habrá en mi vida un hombre que me haya amado tanto y con tanta generosidad. Siempre me sentí niña a su lado. Cómo echo de menos mirarlos, besarlos, tocar sus manos. Cuánta tristeza despertar y saber que no están esperándome, ya solo tenían horas para esperarnos, era su ilusión de cada día. Mi padre sentado en su butaca siempre al lado de mi madre a la que amó hasta el último suspiro. Ella en su callada quietud pero expresando con la mirada todo lo que sentía. Cuántas veces se me encogerá el corazón al preparar los platos que ellos disfrutaban. Cuánto durará este tiempo que me tiene sumida en una constante melancolía. Cuánto desearía tener una fe ciega en que existe un lugar en el que me volveré a encontrar con ellos y que ya será para siempre, un siempre eterno. Cuándo lograré calmar mi espíritu y sentir que ellos están, que mi recuerdo es su morada y que mientras yo viva siguen vivos en mí.



miércoles, 15 de marzo de 2017

ESTE JUEVES: UN JUEVES DE LUTO






Ana iba y venía varias veces al día de su casa a la tienda de la esquina. Siempre apoyando su caminar tambaleante en una escoba que usaba a modo de bastón. Ana vestía de riguroso negro aunque las ropas mostraban ya una tonalidad grisácea a causa de las muchas horas puestas a secar al sol. Las alpargatas ajadas por el paso del tiempo tenían las suelas desgastadas de arrastrar su vida triste por las losas de la acera, a veces las llevaba mojadas por la incontinencia que sufría más por su estado de embriaguez perenne que por causas físicas debidas a la edad. Sus piernas escuálidas estaban llenas de cabrillas por el calor de la copa que mantenía encendida en invierno y verano como si ese fuera el único calor que aliviaba la frigidez de su cuerpo y de su alma. Cuando Ana llegaba a la puerta de la tienda se oía un cuchicheo, era el murmullo de las mujeres que comentaban por lo bajo lo que habían comentado miles de veces, lo que todas sabían, y se apartaban dejando que Ana pasara hasta el mostrador donde dejaba su botella vacía para que el tendero la llenara de vino fino de Chiclana. El hombre la atendía con cariño y apuntaba en una libreta el coste de lo servido sin muchas esperanzas de cobrarlo algún día. Ana cogía la botella y con cuidado se giraba hacia la puerta y se encaminaba hacia su casa, despacio, cabizbaja, balanceándose a cada paso, a veces teniéndose que apoyar en un cierro para recuperar la verticalidad y el resuello. Ana tenía los ojos hundidos en las cuencas y había perdido las pestañas de tanto llorar. Los niños del barrio le tenían más miedo que respeto y al verla se escondían al grito de viene la bruja. Ana apareció muerta una mañana. Sus hijas y nietas la lloraron y la lloró todo el barrio. La lloraron todos menos su hija pequeña, su querida hija Angelita que había muerto a los diecisiete años. Su preciosa muñeca que se fue llevándose con ella el corazón de Ana y las ganas de vivir. 







lunes, 13 de marzo de 2017

NO HAY DISTANCIA





No hay distancia

No hay distancia cuando te pienso
Cuando me enredo entre tus recuerdos
Cuando en los labios aún siento el aliento de tus besos

No hay distancia
Cuando te envuelvo con versos
Cuando te encuentro en la memoria de mis sueños
Cuando apareces en mi reflejo,  imagen constante en mis retinas
habitador de mi tiempo

No hay distancia
Cuando suena en mis oídos el eco de tus te quiero
Cuando evoco el dulce roce de tu cuerpo
Cuando ando los caminos que recorrimos
Buscándote, sin otro objeto

No hay distancia
Cuando te amo desde lejos
Cuando mis manos son tus manos amantes
Cuando tu nombre me quema por dentro
Y el placer se vuelve etéreo

No hay distancia cuando te pienso