miércoles, 23 de noviembre de 2011

ESTE JUEVES : EXTRANJERO E INMIGRANTE



    Miseria, hambre, angustia, miedo, desesperación.
   Huida.
   Una lucha titánica por la supervivencia.
   Dos vidas alimentadas por la misma sangre.
   Dos corazones latiendo con ritmos distintos pero acompasados.
   El enfrentamiento con las aguas traidoras del estrecho.
   El frío de las noches despejadas colándose hasta la médula.
   Las gélidas ropas empapadas.
   Los ojos fijos en las parpadeantes luces de la costa.
   Incierto destino.
   Plegarias, hambre, sed, temor, estremecimiento y dentelleo, exiguo y        penoso equipaje.
   El amanecer trae un atisbo de esperanza.
   El vientre congestionado protegiendo al ser interno.
   Ya en tierra, chalecos anaranjados de los voluntarios.
   Mantas para arroparla, bebidas calientes para reanimarla.
   En su pensamiento otros hijos que han quedado en las aldeas.
   Sus sentimientos mezclados, dolor intenso y agradecimiento.
   Llora de impotencia por lo abandonado, de gratitud por lo conseguido y de miedo por lo inseguro.
   Mientras tanto, aún temblando, a través de sus labios da sorbos de vida al ser que crece dentro.
   Esta vez ha habido suerte.
   Otras madres han quedado en el camino.
   La muerte invadiendo sus entrañas.
   
   Y nuestras miradas pasando de soslayo sobre las noticias, acostumbradas a su frecuencia pierden nuestra atención. Vidas de inmigrantes perdidas en su intento por alcanzar un mundo menos cruel.

   

  Dejo un enlace. Cliquea sobre el título.

16 comentarios:

Neogeminis dijo...

En cruda sucesión de imágenes nos vas desenmarañando la historia de estos personajes que -como tantos- se arriesgan a todo con tal de intentar concretar un sueño.

Dura vida la del inmigrante que tiene que buscar sobrevivir lejos de su tierra.

Un abrazo.

Verónica Marsá dijo...

Entonces comencemos desde la base. Presionemos a los políticos para que les ayuden en su país. Acoger a todas las criaturas con necesidad se denomina TOLERANCIA SUICIDA.

Y que se me entienda.
Todo tiene un límite y todo requiere un orden.

Un abrazo bien fuerte ¿Todo bien?

Natàlia Tàrraco dijo...

Acabo de leer una novela que trata sobre eso, jústamente, cada emigrante no es un ser anónimo, lleva dentro una historia sea de dónde sea.
Muy bien Leonor, aunque cada día es lo mismo, a ese "mismo" tú la identificas, le das voz en el sufrimiento y la esperanza.
¿Qué sucederá cuando el parto? Dará en adopción a su criatura???

La novela: TEA-BAG, de Henning Mankell.
¿A quién le gusta salir de su tierra e irse a lo desconocido? No se trata de turismo ¿verdad?
Perdemos memoria, muchos somos hijos de emigrantes o nietos o biznietos.

Besito cariñoso.

Gastón D. Avale dijo...

ufff....si comienza así el relato, no queda otra que huir no?... jeje..beso

Pepe Cabrera dijo...

Hola Leo:
Desgarrador y realista relato muy bien plasmado.
Para mí el problema radica en los desalmados que en sus países de origen se aprovechan de las ilusiones de otras personas por alcanzar el sueño de una vida más próspera. Contra eso hay que luchar. En la otra orilla podemos aceptarlos de forma humanitaria pero esta no es la solución. Debemos entre todos presionar para que sus mandatarios/políticos acaben con esta lacra.
Saludos.

Pepe dijo...

Las sociedades no pueden ser indiferentes ante las actitudes que constituyan un atentado contra la dignidad, la vida, la integridad de los seres humanos. Coincido en que hay que presionar a los políticos para que sean ayudados por sus paises, pero no podemos soslayar nuestra responsabilidad si la necesidad humanitaria llama a nuestras puertas.
Un abrazo.

Carmen Andújar dijo...

Al final estas noticias de tanto oirlas hace que nos acostumbremos a ellas, es una pena pero es así. Tantos seres humanos perdidos en su intento de ser más felices.
Un beso

Any dijo...

Me acordé de las tantas historias que he escuchado sobre los balseros cubanos, o los mojados mexicanos a los que "la migra" caza como si fueran animales.
Este tipo de viaje nadie lo hace por gusto sino como último recurso.
Estremecedora tu descripción
un abrazo

Maria Liberona dijo...

arriesgarse a todo por alcanzar algo mucho mejor para hacer realidad un sueño

Juan Carlos dijo...

No cabe duda que es algo tremendo, cada drama, cada travesía incierta para llegar a nuestras costas. Y parece nos acostumbramos. Pero cada barcaza es una colección de dramas.
Y lo que les espera una vez aquí ...
Un beso, Leonor.

Atalanta dijo...

Desde luego la solución esta en el país de origen, allí es donde tenemos que pedir responsabilidades, pero los gobiernos son todos unos mierdas que no les importa NADA sus gentes, están abandonados y las ayudas que se mandan, al no hacerles un seguimiento, se van quedado por el camino y la gente sencillamente se mueren.

Besos ilimitados

Sindel dijo...

Me erizo la piel este relato, pude sentir todo lo que escribiste, ponerme en esa piel y sufrir, hasta llegar a eso tan ansiado, que es una esperanza de un futuro mejor para sus descendientes. Al menos termina bien, ojalá siga así y no se convierta en uno de tantos más.
Un abrazo.

Lola y Mari Carmen Polo dijo...

Querida amiga, es verdad que hemos conincidido en nuestro relato, como tu dices lo tenemos muy cerca, aún así, desconocía muchos detalles de la inmigración.

Un fuerte abrazo

Lola

Maga de Lioncourt dijo...

Me gustó tu forma de narrar una realidad tan cruel, llevándonos cuadro a cuadro por una realidad que hemos visto, pero nunca vivido.

Saludos!

gustavo dijo...

me gusta, sí, me gusta este relato..¿por qué? para comenzar por que está tratado el tema con delicadeza. para seguir por que no hay sangre trágica. pàra terminar por que el estilo me encanta: pinceladas...una trasotra, leves,pero fuertes y consistentes para configurar un todo diríase que brutal...más que un todo, una realidad.
me gusta ymucho este relato, leonor.
medio beso.

Susurros de Tinta dijo...

Conmovedora y poética forma de rarrarlo, me he emocionado, miles de besossssssssssssss