martes, 24 de abril de 2012

LA VIEJA CAMPANA





Silenciosa y triste la vieja campana
sobrevive en su espadaña.
Jubilada, oye con nostalgia el repiqueteo
de otras más jóvenes
que presumen en las torres de la iglesia.




2 comentarios:

Mari Carmen Polo dijo...

Es triste ver esas campanas de las cuales ya nunca se escucha su repique, ¿verdad? Me he encontrado con muchas así, por esas tierras perdidas, en Castilla. Iglesias abandonadas, olvidadas, con su campana muda para siempre.

Precioso el poema, Leonor.

Un abrazo

Televisores pantalla plana dijo...

Hermosa fotografía, y hermoso tu blog.