miércoles, 11 de febrero de 2015

ESTE JUEVES: LA MÁQUINA DEL TIEMPO





Al abrirse las puertas sintió un escalofrío que la hizo temblar pero siguió adelante dispuesta a trasladarse al pasado, a su adolescencia, cuando el mundo se reducía a una ciudad, un grupo de amigos y el colegio al que asistía sin muchas ganas.
Dentro del reducido habitáculo tuvo miedo a quedarse encerrada allí para siempre si algo fallaba pero no desistió, estaba empeñada en descubrir qué habría ocurrido. Se colocó como indicaban las instrucciones y comenzó a pulsar botones hasta que un traqueteo infernal le hizo perder el sentido. Cuando volvió en sí estaba todo en silencio. Miró su mano al tocar el sistema de apertura y vio que había recuperado la tersura de su piel. Abrió la puerta y con reparo fue asomándose al exterior. Salió deseando encontrar un lugar donde verse reflejada, era extraño volver a ser una niña. Había vuelto para comprobar si las cosas habrían sido diferentes de haber sabido lo que ahora sabía y eligió con exactitud el año y el mes en que debía estar en el lugar que nunca estuvo. Atravesó calles conocidas, todo era tal como estaba en sus recuerdos, cruzó el gran parque que quedaba frente al lugar en el que se encontraría con quien no llegó a encontrarse en esta fecha, en este tiempo que fue pasado. Entre la multitud de muchachos y muchachas buscó al joven moreno de mirada enigmática.  Al fondo del gran salón lo vio rodeado de chicas que reían sus ocurrencias y aceptaban sus galanteos. Cruzó despacio bajo los destellos de las bolas de cristal iluminadas y se acercó con cautela hasta el hombre que al mirarla sonrió, la tomó de la mano y llevándola hasta el centro del salón comenzó a bailar con ella al ritmo de un bolero mientras susurraba a su oído: -Te esperaba, sabía que existías. 


13 comentarios:

Ester dijo...

Regresar al pasado y que te esperen significa que nunca nos hemos ido de él?

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

A lo mejor él también viajó al pasado, para que se produjera el encuentro que debió producirse.

matias GARCIA PUPO dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Fabián Madrid dijo...

Quizás sea ese el sueño más deseado de la máquina del tiempo.
Un beso.

Luciano Doti dijo...

No sé si exista una persona que no quiera regresar atrás para vivir algo como lo de este relato.

Carmen Andújar dijo...

Bonita historia, sobre todo el encuentro con su primer amor., quizás las cosas cambien.
Un abrazo

Carmen Andújar dijo...

Bonita historia, sobre todo el encuentro con su primer amor., quizás las cosas cambien.
Un abrazo

Tracy dijo...

¡Qué curioso y enigmático final...! Me gustó mucho.

Charo dijo...

Fantástico relato y muy bien contado! Creo que ese deseo lo hemos sentido todos en algún momento de nuestra vida, poder volver a nuestro pasado y hacer algo que no hicimos...
Un beso

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Hermosa manera de hallar al amor, o rescatarlo quizás de un pasado que se escapó alguna vez de nuestras manos.
=)

Alberto V. dijo...

Un final precioso Leonor. Quién podría resistirse a un viaje así. En lugar de viajar a conocer a alguna personalidad importante para la humanidad, has preferido viajar en busca del primer amor. Te felicito, creo que yo también habría hecho lo mismo ;-)

Un beso grande y muchas gracias por participar.

Alfredo dijo...

Totalmente normal, esas cosas pasan con frecuencia cada vez que se viaja al pasado y se puede elegir.
Un relato muy ameno, que te llena las alforjas de imaginación.
Besos

Pepe dijo...

Creo que en muchas ocasiones hemos dicho aquello de "qué hubiera sucedido si...". La máquina del tiempo nos facilita la posibilidad de hacer realidad ese interrogante. aunque francamente, no creo que sea muy aconsejable.
Un fuerte abrazo.