martes, 15 de abril de 2014

PALABRA 16 DE 52:CONTANDO LAS SEMANAS




Esta semana nuestra amiga Karina Sindel, desde su blog Palabras de Sindel,  nos propone la palabra Perdón.




Lo realmente difícil es poder perdonarse a uno mismo.
 A los demás basta pedirles PERDÓN.





Palabras de Sindel  MIL PERDONES

                      

13 comentarios:

censurasigloXXI dijo...


¿Cómo puedo perdonarme si hice mal por estar de mal humor a quien quiero?
¿Cómo puedo perdonarme el mentir por evitar un conflicto con quien adoro?
¿Cómo puedo perdonarme si empleo palabras dañinas que hacen llorar a quien amo?

Podemos perdonarnos el hacernos mal sin querer a nosotros mismos...

Un beso, Leonor. Feliz semana.

Mari Carmen Polo dijo...

Así es, Leonor, es muy difícil perdonarse ciertas cosas y las arrastramos con nosotros a lo largo de toda la vida.

Un abrazo.

Ester dijo...

Perdonarnos a nosotros, eso es dificilillo, muchas veces me regaño, no estoy de acuerdo conmigo, incluso hay días que mi mente no está donde está mi cuerpo. Saltos y brincos

Sindel dijo...

Perdonarse a uno mismo, es el primer paso para encontrar nuestra paz interior.
Hermosa reflexión.
Un beso.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Una sentencia tan cierta como enorme, aunque esté dicha con tan breves palabras!
=)

Fanny Sinrima dijo...

Si uno es exigente consigo mismo, cuesta perdonarse, pero también ese perdón es necesario para liberar el alma, rectificar y seguir adelante.

Breve y bueno, Leonor.
Un abrazo.

Cecy dijo...

Es el perdón mas conflictivo, porque se bate entre muchos sentimientos.
Muy cierto Leonor!

Un abrazo :)

Tracy dijo...

Pues sí llevas razón

G a b y* dijo...

Qué razón tienes... claro que no siempre nos hacemos cargo o llevamos vistas nuestras propias culpas, pero es una cuestión de conciencia limpia.
Breve y concisa amiga!
Besos!
Gaby*

Ilesin dijo...

Tan dificil es perdonar a lis demas como saber perdonarnos a nosotros mismos pero la experiencia nos libera a todos.
Besos

Jorgelina D dijo...

a veces cuestan ambas cosas, pero ciertamente, lo que uno no puede perdonarse a sí mismo nos carcomerá de por vida.
¡saludos Leonor!

Pepe dijo...

Llevas razón, Leonor. A veces resulta muy difícil perdonarnos a nosotros mismos. No nos cuesta tanto pedir perdón, pero hay otra acción que a veces nos cuesta enormemente, tanto que creo que puede parecernos imposible y es perdonar.
Un abrazo.

Yessy kan dijo...

No hay palabras tan ciertas como las tuyas. Genial.
Saludos