miércoles, 9 de enero de 2013

ESTE JUEVES: LOS MAYORES





Dicen que hoy es mi cumpleaños, todos sonríen y me besan aunque no tengo ni idea de quienes son. El caso es que me llaman abuela, ¡madre mía!, no recuerdo cuántos hijos tengo, es más, no puedo recordar si los tengo, pero si es así se han reproducido como conejos. 
Miro alrededor y veo muchos colores y en la mesa hay pasteles y chocolate, dos cosas que no cato hace años por culpa de alguna enfermedad, pero me han dicho que un día es un día y que hoy me van a dar una buena ración, los días de cumpleaños son especiales y los viejos pueden saltarse la dieta a la torera. Me llama la atención que digan que hoy es un día especial, lo veo como los demás, aunque pensándolo bien esta mañana las niñas de la residencia han entrado en la habitación más alegres que otras veces, me han despertado con canciones y me han vestido con más gusto, porque hay que ver las combinaciones que hacen con los colores, lástima que no puedo protestar y me aguanto todo el día vestida como un payaso, pero tengo un truco para esas ocasiones, me orino encima y tienen que cambiarme aunque a veces es peor el remedio que la enfermedad y acabo con un conjunto peor que el anterior. También se han esmerado en el peinado y me han perfumado. Algo raro estaba notando pero como tengo tantos años siempre los culpo de mis extrañezas.
Esta gente se ha empeñado en que apague unas velas que han plantado sobre una tarta y que al final han apagado ellos por desesperación porque no he sido capaz de sacar de mis pulmones ni un hilillo de aire. Han aplaudido y cantado mientras me miraban, no he sabido que hacer porque no se que es lo que esperan, así que he sonreído para quedar bien y veo que eso funciona.
Se ve que se divierten y me están dando tantos besos que debo tener cardenales en los cachetes, al próximo que se acerque a besarme le doy un lametón y ya veremos si vienen a por otro.
¿De dónde habrán salido tantos familiares y amigos?, si habitualmente no tengo visitas. Será cosa de esta mala memoria mía, lo mismo me estoy confundiendo y esto pasa a diario, pero podría jurar que nunca los he visto. 
Ya se han comido todos los dulces y parece que tienen prisa por salir porque la sala se está quedando vacía. Han vuelto a intentar besarme pero les he enseñado la facilidad que tengo para sacarme la dentadura y parece que los he sorprendido y han desistido. 
Esta noche la cena ha sido frugal porque mis cuidadoras opinan que ya he consumido bastantes calorías, no sé a que se refieren y me llevan a la cama sin más bocado que un puré de frutas, sin azúcar, por aquello de mis males.
Estoy agotada de tanto trajín, ya era hora de que me dejaran descansar. Las noches son lo mejor, ajena a la cruel realidad, la vida parece tener sentido, los sueños permiten lo imposible y traen recuerdos que parecían olvidados. Si despierto espero que el día sea tranquilo, que no me alboroten y me permitan pasarlo dignamente.



23 comentarios:

casss dijo...

Me conmueve hasta lo más íntimo, por su realismo, y claridad con has "pintado" esta escena...

Entre extraterrestre y payaso va la cosa.

No quisiera decir la consabida frase: "así es la vida". Me resisto, pero se que llegará ese tiempo. Lo único que podemos hacer mientras algo de cabeza pensante nos queda, es vivir con actitud de lucha para cambiar lo que se puede y aceptación para vivir lo que nos toque.

Un fuerte abrazo!

emejota dijo...

Genial Leo, simplemente genial te ha quedado, absolutamente verosímil y además tan humano, además has dado en el clavo de la ironía y el humor, repito, me ha encantado la viejita desmemoriada.
Hummmmm, no está tan mal, pensándolo bien puede que a veces perder la memoria no sea tan terrible, pero.... claro dependerá del tipo de vida que la persona haya llevado, si ha sido rica o repetitiva. Si lo primero, habrá perdido en el cambio, si lo segundo, quizás haya ganado. No lo se, eso depende de las entretelas de cada quien. Muchos besos.

H. Fraile dijo...

Con un poquito de humor, pero tan real como la vida misma, muy bien.
Un abrazo.

rosa_desastre dijo...

Real hasta doler y mas frecuente de lo que queremos pensar.
En estas pasadas Navidades, fui con un grupo de amigos a dar un recital de poesía a una residencia de ancianos, al menos para hacer de sus horas algo diferente... pero vuelvo a casa con un vacío enorme, una rabia, una pena, una impotencia...
Dentro de nada seré vieja y ni se que me tocará.
Un abrazo

miralunas dijo...

ay, Leonor! tengo mas miedo de que mi cabeza deje de funcionar, que de la muerte.
y me he quedado "mirando" a esa mujer con ganas de abrazarla y de abrazarme, por si algún día...

magnífico relato.
un abrazo

Carmen Andújar dijo...

Es una pena perder la cabeza, no scotdarse de la gente más cercana.
Ya no eres tú y nunca lo serás;aunque el cariño es lo último que se pierde.
Un abrazo

Neogéminis dijo...

..."los sueños permiten lo imposible y traen recuerdos que parecían olvidados."...esa frase me ha parecido de una ternura enorme. Es duro olvidar el pasado y diluirse en un presente que ni se comprende.

un abrazo

Tracy dijo...

¡CHAPEAU, CHAPEAU, CHAPEAU!
Mi enhorabuena, lo has bordado, a la cruel realidad le has puesto notas de humor agridulce que hacen del texto una gozada emocionante. de nuevo te felicito.

Natàlia Tàrraco dijo...

Muy bueno...ironía y melodrama a la vez, parece que no están, que se dejan hacer lo que sea, indefensas, pero siempre les queda sacarse la dentadura u orinarse o preguntarse a qué viene todo eso???

Ella vive en su mundo, en el posible para ella, y de estar, está.
Te felicito letra por letra, besito.

Cecy dijo...

Es un relato que no tiene ni una letra demás, me ha dado mucha ternura viendo hasta sus gestos, creo que hasta se siente sus propias sensaciones.
Que genial Leonor.

Un abrazote.

LuisBernardo Rodriguez dijo...

Gran transmisión de la experiencia que vive en ese "día especial" y habitualemente. El comienzo es muy gracioso, luego vamos adentrándonos a algo un poco menos reidero pero real y duro de comprender.
El final: "Si despierto espero que el día sea tranquilo, que no me alboroten y me permitan pasarlo dignamente." es extraordinario. Un beso felicitaciones por tan buen aporte!

San dijo...

Una viejita que me recordó a un viejito, él aún hablaba y solia decirme ¿cuando se van a ir todos estos? nos reíamos a gusto de estas pintorescas situaciones, luego al rato ya lo habia olvidado todo.
Tierno e irónico, pero tan real...
Un abrazo Leonor.

Juan Carlos dijo...

Fantástico ese tono, humorístico y tierno. Y esos recursos de la narradora para reaccionar ante lo que no puede controlar.
Lo he disfrutado, amiga. Besos.

censurasigloXXI dijo...

Así es, es cierto. Lo malo es que algunos mayores, durante la noche, hacen crecen su carácter agrio tergiversando con su fragilidad mental los temores que ellos solos se crearon... y al final se creyeron. Sé por experiencia que los ancianos con demencia tienen pensamientos muy selectivos que permanecen hasta que descansan.
En este caso, la persona anciana necesita la calma para sobrevivir unos días más. Muy hermoso el relato y real. Enhorabuena.

Un beso y un cafelito, amiga.

Lucia M.Escribano dijo...

la ironia de la anciana, hace que me sonria cuando usa sus pequeñas armas, para deshacerse de las forzadas muestras de cariño de los que con ella estan. La calma que desea para el dia siguiente, es la que merece tener al final de sus dias con su gente al lado.
Emotivo y real tu jueves.
Besos guapa.

Pepe dijo...

Salpimentado con un humor tierno y ácido a la vez, has descrito perfectamente un episodio que resume la vida de muchos ancianos. Olvidados a diario y teniendo además que soportar las muestras de un cariño de circunstancias en momentos puntuales.
Un fuerte abrazo.

Matices dijo...

Y algunos se llenan de ese descaro natural y lo dicen a las buenas... ella solo se preguntaba a si misma.
Real como la vida, has conformado un relato lleno de momentos especiales
¡enhorabuena!
Besos

Manuel dijo...

Fenomenal el truco de orinarse y el de la dentadura, jejejejejeje. Lo que mas me ha sorprendido es la referencia al descanso cuando se retira a dormir, en los sueños no hay males, no hay carencias, hasta puede ser un remanso de paz.
un beso

Teresa Oteo dijo...

Qué bueno, Leo!
"Perder la cabeza" tiene que ser algo horrible, tremendo pero tú lo has llevado tan bien en el relato que consigues sacarnos la sonrisa.
Qué la dejan pasar el día tranquilo!!
Muchos besos.

Sindel dijo...

Leonor tu historia contada en tono divertido me has sacado algunas risas, pero siento que tiene un fondo mucho más oscuro que llega a estremecer.
Es muy duro llegar a mayor en ese estado y respirando tanta soledad.
Un abrazo.

juliano el apostata dijo...

que yo recuerde, es el único texto, y ya sólo me faltan unos dos, en el que la vieja habla....que yo recuerde es el único texto escrito en primera persona...
el punto de vista más escrimido..ah, perdón, cass también escribe desde la primera persona, pero no me sirve, pues es más joven su protagonista...bueno, o sí, es lo de menos...el caso es que vieja vieja que hable, creo que es la primera...
ello es indicativo de que estoy ante las primeras opiniones d euna vieja, es indicativo de que es la primera vieja del jueves, o al menos así lo recuerdo...y ello indica que...demonios, leonor, que me parece recordar que estos lugares, los geriátricos y vos tenéis relación, no?...así que no me extarña esta facilidad para darle voz a la vieja...
MI ENHORABUENA.
MEDIO BESO.

maria jose Moreno dijo...

Magnifico retrato realista puro y duro el que hoy nos traes. Duele en lo más hondo y toca todas mi fibras.
Un besazo

Medea dijo...

Magnifico texto nos has aportado, entre el humor y la ironía la absoluta realidad,"que no me alboroten"tranquilidad y cariño, dormir y en el abrazo del sueño volver a disfrutar de la vida.Me ha encantado tu aportación,quizás sea mejor así. Un besito guapa.