miércoles, 31 de octubre de 2012

ESTE JUEVES: HALLOBLOGWEEN 2012




A las ocho de la tarde las puertas del mercado se abrieron al público, mientras, la Banda Municipal amenizaba con sus rítmicas melodías el ambiente festivo que siempre rodea esta antigua costumbre. Lo de adornar el mercado el día de Tosantos es nuestra verdadera tradición, lo de halloweenear es nuevo, una importación americana, como otras tantas que hemos adoptado.
Pues como iba diciendo, los montones de curiosos comenzaron a recorrer los distintos puestos de verduras, frutas, carnes, recovas, charcuterías, etc...todos bien pertrechados y muy arregladitos, los comerciantes llevaban horas enfrascados en la decoración del lugar.
Los niños requerían la atención de sus padres para que los levantaran en brazos, pedían castañas, nueces y demás frutos típicos. Las mujeres admiraban las montañas de membrillos, naranjas, peras, plátanos. Las coles y coliflores se disputaban el protagonismo con los manojos de apio, las acelgas y los puerros. Las piñas, kakis y chirimoyas presumían de exotismo, los nabos se mantuvieron bien dispuestos y quietecitos para no provocar una batalla como ya había ocurrido en el mercado del Lazarillo, que los nabos fueron lanzados por todas partes a modo de balas, lo que llevó a comparar la situación del mercado con una batalla "nabal". Así lo escribió Anónimo. 
El olor a castañas asadas tiraba de las narices hacia el lugar donde se había instalado el rústico asador, con la olla llena de agujeros y las ascuas de carbón chisporroteando. El soplador, agitado por la  mano diestra de la castañera,  removía  el aire envolviendo todo el recinto con los humos aromatizados.
Los pollos desplumados habían sido vestidos de los más variados tipos, la cocinera con su delantal, -¡el guardia de la gorra, que corra!, gritaban los niños al pollo vestido de municipal,  la gitana con su flor y sus tacones, el torero con taleguilla y todo, dos futbolistas, uno de blanco y otro de azul y rojo, que se disputaban una hermosa calabaza; hombres,  mujeres y niños gritaban llamando la atención de los demás en una algarabía que empezaba a superar en decibelios a las notas de los músicos que seguían afanados en repartir redondas, negras, corcheas, fusas...y demás figuras musicales por todo el mercado.
Cerdos engalanados al modo de los gabachos, conejos arzobispos, corderos magistrados, cabritos, pavos, gallinas, perdices, todos desempeñando el papel que les ha tocado.
Entre bromas, ironías, sátiras y risas se hace un repaso de la actualidad por medio del embrujo del mercado. No hay político local, nacional o extranjero que no tenga un digno representante entre todas estas marionetas. Las gentes comentan con chufla los parecidos y argumentan las escenas.
Así es el "halloween" de mi ciudad, alegre, ruidoso, musical, irónico, colorido, gustoso, sin fantasmas, bueno alguno siempre aparece, sin calaveras, bueno, que también los hay, pero dejando aparte a los patosos, las fiestas de Tosantos están llenas de alegría, sin sustos ni amenazas.
Comemos y bebemos y hablamos y reímos, y volvemos a beber y a comer y cada vez hablamos y reímos más.


Más historias de Halloween en Teresa Cameselle.



jueves, 18 de octubre de 2012

ESTE JUEVES: LOS LIBROS




No fui una niña lectora, ni una adolescente lectora, mi afición por la lectura llegó con los años, cuando tuve que madurar (tempranamente), y dejar de soñar mis fantasías. Creo que mi falta de necesidad por los libros se debía a mi enorme imaginación. Estaba todo el día actuando en una gran obra teatral en la que unas veces era princesa y otras un guerrero famoso en busca del tesoro más valioso del mundo. Me gustaban las correrías por los muros de las salinas y los conciertos que ofrecía a un invisible público situándome frente al espejo del armario de mi abuela.
El primer libro de lectura que tuve fue "Zapatos de Fuego y Sandalias de Viento", que como podéis comprobar aún está en casa, algo pintarrajeado después de pasar por las manos de mis hijos. Fue una lectura obligada del colegio, allá por el año 1963. Su lectura fue entretenida pero nada de emocionante al lado de mis propias aventuras. 
Ahora la lectura para mi es de lo más gratificante de la vida, en los libros me pierdo a vivir otras vidas, viajo con los protagonistas, amo, sufro, sueño, temo, me alegro o me entristezco, he llorado con algunos finales y he deseado el mal a más de un tirano, he intrigado en la Corte, he luchado en Trafalgar, he construido catedrales, he paseado por los puentes de Madison, he descubierto nazis escondidos, he cosido en Tetuán, he pernoctado en un monasterio donde morían monjes envenenados, he llorado con Isabel la muerte de Paula, he recordado con García Márquez, las putas tristes, he maldecido a los señoritos de los cortijos, sus cacerías y su despotismo,  he pasado hambre y miedo junto al Lazarillo, he reído con la Comedia de la Olla, y....miles de historias más que sería imposible enumerar.
 Ahora disfruto plenamente la lectura.



miércoles, 10 de octubre de 2012

ESTE JUEVES: EL TELÉFONO



Corría angustiada de un lugar a otro sin saber a ciencia cierta lo que me ocurría ni por qué esa necesidad de avisar a alguien. 
Busqué en el bolso el teléfono y comencé a marcar, pero...¿qué número marco?, 6...8...1...corto, qué pasa no recuerdo nada, no se dónde están los números.
Me agobio, me dan taquicardias y vuelvo a intentarlo. 6...8...el teclado del teléfono se nubla, no veo los números, además al pulsar van desapareciendo. Comienzo a llorar desesperadamente. Tengo que llamar, tengo que llegar hasta allí y avisar, no sé de qué, pero es una necesidad imperiosa.
Mis manos temblorosas agarran con fuerza el teléfono que comienza a sonar, gracias a Dios podré avisar, diga, diga,....por favor conteste, diga...no puede ser, creo que voy a desmayarme, no puedo abrir los ojos,....me pesa el cuerpo, el teléfono cae de mi mano y no logro cogerlo, no llego hasta él,...cómo voy a llegar a casa, estoy perdida....grito pero nadie me oye, oigo pasos y pido ayuda pero nadie responde...voy a morir, ¿dónde está el teléfono?, riiiing....riiiiiiiiing....lo oigo, está cerca, alargo el brazo para cogerlo, ¿dónde estás?, Dios mío, no lo alcanzo, van a cortar si no llego a tiempo, no cuelgue, no cuelgue,...por favor no,no,no.....







miércoles, 26 de septiembre de 2012

ESTE JUEVES: MIRADAS RETROSPECTIVAS











   
¡Cómo se agradecen las primeras lluvias!.
   No me imagino vivir el un lugar de la tierra donde no se aprecien los cambios estacionales. Me gusta ir percibiendo las distintas estaciones del año. Pasar del calor sofocante a las temperaturas suaves del otoño. Ver cómo van cambiando la sombras proyectadas por el sol, cómo se alargan y estilizan. Me gustan los colores del atardecer. La brisa que llega del mar con olor a viento del sur. Me gusta el aroma que sale de la tierra mojada, de las hierbas. Me gusta el frescor que envuelve el ambiente.
   Se respira con más ganas, inundando los pulmones de aire limpio, renovado.
   Esta tarde, con la ventana abierta, he visto llover como quien viera ese fenómeno por primera vez. Me he sentido feliz oyendo el chaparrón sobre los árboles del jardín. He disfrutado con el tronar de las nubes.
  Estaba en el trabajo con mi grupo de abuelos, que a veces me sacan de quicio pero que siempre me alegran el espíritu. Son como niños, apenas recuerdan pasado y viven en un contínuo desconcierto, pero son tan agradecidos que das por bien empleados cada uno de los días que pasas a su lado, ayudándolos a no estar tan perdidos en el mundo.
   Te cansas de contestar una y mil veces la pregunta rutinaria de cada uno de ellos, pero siempre contestas, aunque sepas que al momento van a olvidarlo y volverán a preguntar lo mismo. Pero en ese instante se quedan tranquilos y te besan y te dicen cuánto te quieren por estar ahí, junto a ellos, para quitarles ese miedo que los invade.
   Me gusta hacerles dulces y ver los ojos de felicidad que ponen cuando ven los bizcochos, las magdalenas o las galletas que les llevo para merendar. Endulzar su vida es también una buena terapia.
   Esta tarde se sorprendían por la lluvia y los truenos. Se preocupaban por su regreso a casa, nunca saben cómo van a llegar a sus hogares. Cada día es la misma historia. Pero es tan gratificante para mí que no elegiría ningún otro trabajo.


   ¡Cómo se agradecen las primeras lluvias!.
   Comienzo con la misma frase que escribí el día dos de septiembre de dos mil once. Entonces me encontraba trabajando y ya veis que para mi era una satisfacción y que no cambiaría aquella vida por nada.       
   Pues cambió, y mucho. Primeros los males físicos, los médicos, las pruebas, el miedo, la cirugía, más miedo, el dolor, los tratamientos, el aspecto físico, la peluca, la apatía, la lenta recuperación, y ahora a las puertas de nuevas pruebas para asegurarnos de que la enfermedad ha sido erradicada, que no está latente, más miedo.
   Pero lo peor de todo, y es mi mirada retrospectiva dolorosa, es haber tenido que dejar mi trabajo, mis saludos matutinos a los abuelos y a las compañeras, los almuerzos rápidos con ellas para volver a la rutina de la tarde, los buenos ratos, las risas, ese estrés del que nos quejamos pero que nos mantiene vivas al cien por cien.
   Me angustia no poder volver junto a ellos a vivir mi vida como era entonces.
  




martes, 25 de septiembre de 2012

24 DE SEPTIEMBRE DE 1810





Ayer fue fiesta en mi ciudad, celebramos la importancia que tuvo la Isla de León durante la Guerra de la Independencia, concretamente en 1810, cuando tan sólo la Isla y Cádiz eran libres del invasor francés. San Fernando albergó entonces al Gobierno de la nación, y en ella se gestaron las primeras Cortes Constituyentes de nuestra historia contemporánea.



En este edificio se reunieron por primera vez, en la mañana del 24 de septiembre de 1810, los diputados de las Cortes Generales y Extraordinarias.
A las nueve de la mañana, la Regencia reunió a los diputados en la sala capitular de ese lugar, y allí se celebró la conferencia preparatoria en la que, según refiere el Conde de Toreno, se entregó a los diputados una minuta del juramento.


Ayer por la mañana, como se viene haciendo en los últimos años, el grupo de la Asociación Histórico Cultural 24 de septiembre de San Fernando,  recreó aquellas reuniones y celebrado en la Iglesia Mayor, tal como hicieron en aquel año la Regencia del reino y  los diputados de las primeras Cortes de la nación, una misa para implorar ayuda divina. Una placa en la fachada de la Iglesia así lo expresa.



La Historia de la Isla en sus Placas,  el blog de Carlos Facio.

Posteriormente la comitiva,formada por los diputados y el Consejo de Regencia, se trasladaron al Teatro Cómico de la Villa de la Real Isla de León, primera sede de la Soberanía Nacional.


Como lugar más idóneo para celebrar las sesiones de Cortes se designó este teatro, al que hubieron que hacer algunos arreglos.
Hasta el 20 de febrero de 1811 las Cortes permanecieron en su sede del Teatro Cómico, No obstante, un brote de fiebre amarilla obligó a trasladarlas a Cádiz, donde finalmente se promulgó la Primera Constitución Española: "La Pepa", llamada así por coincidir el evento con el día de San José, el 19 de marzo de 1812.
Posteriormente se determinó que este edificio pasara a llamarse Teatro de las Cortes, siendo declarado monumento histórico-artístico el 19 de marzo de 1935. Y el 17 de julio de 2001, obtuvo el título de Real en atención a sus valores históricos y constitucionales.



Después de pasear por la calle Real, haciendo el recorrido que habían hecho los diputados y demás personalidades, desde la Iglesia Mayor hasta el Teatro de las Cortes, me hice esta foto con unos componentes del grupo Asociación Histórico Cultural 24 de septiembre de San Fernando, que como grupo teatral, el día 5 de octubre, a las 19:00 horas, en la calle San Cristóbal, van ha representar varias obras.

Luego nos fuimos a tomar unas tapitas a la Feria Gastronómica que se encuentraba instalada en el Parque Almirante Laulhé, hasta anoche a las doce, que quedó clausurada. Han sido cinco días en los que la gente no ha cesado de visitarla.


Con mis amigas y compañeras de trabajo, Loli y Úrsula.



Algo incómodo para beber y comer sin un lugar donde apoyar las cosas, menos mal que encontramos este barril a modo de mesa. Las cosas que probamos estaban muy ricas. Lo que más me gustó fue un "rollito de pasta brisa relleno de mero y langostinos", acompañado de verduritas al vapor, del Rincón de Javi.



Cansada de tantas vueltas me senté un poco en las piedras de la fuente de los patos, que habían emigrado a un sitio con menos bullicio. Los pobres andaban por los alrededores del parque, por las escasas zonas de césped que habían quedado por fuera de las vallas. A veces cruzan la carretera y se van a la fuente que hay en una rotonda próxima, cualquier día los pilla un coche.

En resumen, fue un día agradable, con historia y diversión. Luego a ver a mis padres, dar la cena a mi madre y prepararla para pasar la noche, no sin antes rezar "las cuatro esquinitas", porque apenas habla pero esa retahíla se le ha quedado en la memoria, y nos hace mucha gracia, a la vez que nos provoca un doloroso sentimiento, cuando la recita. Después, como cada noche, me dice que tenga cuidadito al volver a casa.