miércoles, 26 de septiembre de 2012

ESTE JUEVES: MIRADAS RETROSPECTIVAS











   
¡Cómo se agradecen las primeras lluvias!.
   No me imagino vivir el un lugar de la tierra donde no se aprecien los cambios estacionales. Me gusta ir percibiendo las distintas estaciones del año. Pasar del calor sofocante a las temperaturas suaves del otoño. Ver cómo van cambiando la sombras proyectadas por el sol, cómo se alargan y estilizan. Me gustan los colores del atardecer. La brisa que llega del mar con olor a viento del sur. Me gusta el aroma que sale de la tierra mojada, de las hierbas. Me gusta el frescor que envuelve el ambiente.
   Se respira con más ganas, inundando los pulmones de aire limpio, renovado.
   Esta tarde, con la ventana abierta, he visto llover como quien viera ese fenómeno por primera vez. Me he sentido feliz oyendo el chaparrón sobre los árboles del jardín. He disfrutado con el tronar de las nubes.
  Estaba en el trabajo con mi grupo de abuelos, que a veces me sacan de quicio pero que siempre me alegran el espíritu. Son como niños, apenas recuerdan pasado y viven en un contínuo desconcierto, pero son tan agradecidos que das por bien empleados cada uno de los días que pasas a su lado, ayudándolos a no estar tan perdidos en el mundo.
   Te cansas de contestar una y mil veces la pregunta rutinaria de cada uno de ellos, pero siempre contestas, aunque sepas que al momento van a olvidarlo y volverán a preguntar lo mismo. Pero en ese instante se quedan tranquilos y te besan y te dicen cuánto te quieren por estar ahí, junto a ellos, para quitarles ese miedo que los invade.
   Me gusta hacerles dulces y ver los ojos de felicidad que ponen cuando ven los bizcochos, las magdalenas o las galletas que les llevo para merendar. Endulzar su vida es también una buena terapia.
   Esta tarde se sorprendían por la lluvia y los truenos. Se preocupaban por su regreso a casa, nunca saben cómo van a llegar a sus hogares. Cada día es la misma historia. Pero es tan gratificante para mí que no elegiría ningún otro trabajo.


   ¡Cómo se agradecen las primeras lluvias!.
   Comienzo con la misma frase que escribí el día dos de septiembre de dos mil once. Entonces me encontraba trabajando y ya veis que para mi era una satisfacción y que no cambiaría aquella vida por nada.       
   Pues cambió, y mucho. Primeros los males físicos, los médicos, las pruebas, el miedo, la cirugía, más miedo, el dolor, los tratamientos, el aspecto físico, la peluca, la apatía, la lenta recuperación, y ahora a las puertas de nuevas pruebas para asegurarnos de que la enfermedad ha sido erradicada, que no está latente, más miedo.
   Pero lo peor de todo, y es mi mirada retrospectiva dolorosa, es haber tenido que dejar mi trabajo, mis saludos matutinos a los abuelos y a las compañeras, los almuerzos rápidos con ellas para volver a la rutina de la tarde, los buenos ratos, las risas, ese estrés del que nos quejamos pero que nos mantiene vivas al cien por cien.
   Me angustia no poder volver junto a ellos a vivir mi vida como era entonces.
  




24 comentarios:

Pepe dijo...

Leonor, no te angusties porque eso no va a pasar, no te quepa duda. Ten como pensamiento único la certeza de tu total recuperación y esta volverá. Ese pensamiento positivo te devolverá la salud y a tus queridos abuelos.
Preciosa, aunque algo triste, mirada retrospectiva la que hoy nos regalas.
Un fuerte abrazo.

Tyrma dijo...

Tus abuelos, tus compañeras te esperan. Manten la esperanza y aleja los fantasmas que para nada te benefician.
Y no olvides a los Jueveros, que esperamos tus relatos.
Un bello relato el tuyo, lleno de sentimiento.

Un beso, amiga.

ibso dijo...

Ayer mismo oí: "la mejor forma de estar sano es pensar en los demás". Como veo que tu ya lo haces no debes preocuparte por nada, estoy seguro que volverás con tus queridos ancianos.
Un abrazo y bonito recuerdo, triste pero con mucho sentimiento.
ibso

Matices dijo...

¡Lo qué hace el otoño! te ha puesto melancólica y ... sabes? esa sonrisa crece por días , y estoy segura que no hay mejor remedio para esos síntomas que tu la veas, anda, coge tus fotos más recientes y me cuentas... tus abuelillos tienen suerte de tenerte cerca. Lo dicho, el otoño que tiene esas cosas, tu sigue positiva.
(Me ha sorprendido que coincidimos en algunos datos).
Besos!!

Pepi dijo...

Hola Leonor, es la primera vez que te visito, y me he quedado gratamente sorprendida, me encanta tu mirada, lamento la parte de tu enfermedad, pero eso ya es agua pasada, piensa que la enfermedad ya no está, y no estará, te esperan esos agradecidos abuelos, te quedan muchas tardes de magdalenas con ellos.
Me gusta mucho ver llover, en mi tierra escasea, por lo tanto nos gusta y la agradecemos. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Leonor esta lluvia te traera nueva sabia , tu eres muy fuerte besossss

Neogéminis dijo...

Es muy comprensible, Leonor, pero creo que el esfuerzo debes ponerlo en fortalecerte para salir adelante, después, seguro -ya lo verás- podrás retomar lo que te hacía tan feliz y a la vez legraba a esos abuelos que tanto te quieren.

Un abrazo fuerte y mis mejore ondas!
=)

casss dijo...

En tus letras veo tu cara, tu fuerza, tu sonrisa, la de quien va avanzando y superando etapas.


Me emocionó mucho leer tu relato.

Un fuerte abrazo.

censurasigloXXI dijo...

No puedo dar consejos a nadie en algo que no he vivido, pero sí puedo recordarte que hay un pasado que dejó huella pero pasó; un presente con el que debes pedalear cada día; un futuro que arrancará con las fuerzas de ese presente y que puede ser igual, similar o totalmente diferente a lo vivido. No mires nunca atrás con nostalgia sino de abajo a arriba, desde los cimientos nuevos hasta lo más alto que quieras tu nuevo rascacielos o tu chiquitina cabaña en el bosque.

Un beso y un café. Fuerza.

Carmen Andújar dijo...

Hay que ser fuerte amiga, lo principal es curarse y recuperarse y lo demás ya vendrá dado. A lo mejor no vuelven aquellos momentos<, pero vienen otros mejores, sobre todo con nosotros.
Un beso compañera

Cristina Piñar dijo...

Me ha gustado mucho tu mirada retrospectiva. Debes pensar en positivo, después de todo lo que has pasado, ya solo te queda esperar cosas buenas, que te aseguro que vendrán. Buen relato. Un beso.

Teresa Oteo dijo...

Es normal tener miedo, estar asustada pero tienes que intentar visualizar lo positivo (sé que es muy difícil y muy fácil decirlo), ya verás como esas pruebas te dicen que estás recuperada del todo, seguro que es así.
Ah! y entonces corriendo al blog a contarnos eh?
Un beso muy fuerte.

José Vte. dijo...

Con lucha y con tesón todo se consigue. Ese recuerdo y las ganas que tienes de volver a ser útil es lo que sin duda conseguirá que vuelvas a trabajar con "tus abuelos" los cuales volverán a sacarte de quicio con las preguntas repetidas una y otra vez. Valor y deseos no te faltan.
Nosotros lo veremos jueves a jueves.

Un abrazo grande, grande.

Mar dijo...

Leonor, es muy conmoverdor tu relato y muy duro. Como dicen los comentaristas, toda una vida por delante te está esperando, verás que sí. Pero tambien es humano sentir miedo ¿quien no lo sentiría?

Bss.

San dijo...

Leonor todo lo bueno que uno piense y desee se hace realidad, luego no vamos a tener más que pensamientos positivos,verás que todo va a ir bien y tu vida seguirá como siempre, con tus abuelos a los que quieres y cuidas, con tus compañeras y con esa rutina diaria que como bien dices, nos hace sentir vivos.
Un gran, gran abrazo.

Mari Carmen Polo dijo...

Leonor, la vida nos trae estas cosas, y no hay más remedio que afrontarlas. Seguro que tus pruebas van a decir que todo está bien, y en cuanto a tu trabajo... si estás de baja, y no hay recortes, seguramente volverás a encontrarte con todos los abuelos, de nuevo.

Cambios, cambios... Yo también he afrontado unos cuantos, entre ellos la pérdida de mi trabajo, y otros en los que estamos inmersos y que esperamos salgan lo mejor posible y durante el mayor número de años posible.

Mantén tu horizonte con esos colores otoñales que tanto te gustan. Respira la brisa marina, que tan cerquita tienes. Vive cada día al máximo. Todo va a ir muy bien, ya lo verás. Lo demás... lo demás es lo de menos, Leonor.

Un abrazo, guapa.

Sindel dijo...

Leonor son pruebas que nos hace pasar la vida, muy duras por cierto, pero justamente nos ayudan a valorar esas cosas que parecen rutinarias y de las que más de una vez nos quejamos. No tengas angustia ni miedo, todo va a salir bien amiga, tiene que salir bien, porque vos merecés que así sea. Y de a poco todo va a ir volviendo a su cauce, y esta será una etapa nueva, llena de cosas buenas para vos.
Un abrazo enorme y ánimo!!!

rosa_desastre dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
rosa_desastre dijo...

Ni el pasado ni el futuro, Leonor...el presente, la lluvia de hoy, el olor a tierra mojada, los truenos de esas nubes que nos cambian de color la melancolia...todo sigue en su lugar y TU en el lugar de todas las cosas, sin desfallecer.
Un beso

Maria Liberona dijo...

recuerdod hermosos maravillosos que nos hacen decir lo hice bien, gracias por aquel momento vivido y compartido

Juan Carlos dijo...

Tras leer este periplo, estos once meses, aprecio esperanza, la de quedar limpia de la enfermedad y seguir adelante disfrutando de lo que nos regala la vida.
Muchos besos Leonor, que todo vaya muy bien.

Lupe dijo...

Querida Leonor.

Me ha emocionado leerte. Hace no mucho me comentaste esa pena por tener que dejar el trabajo a través de Face, ¿recuerdas?. Pues bien, ahora llega el momento del gran premio, de disponer de tu tiempo para hacer todo aquello que no has podido hacer antes, para que los tuyos disfruten más de tu compañía y de tus sabrosas recetas, para que cada mañana, cuando te mires al espejo te digas: Leonor, tienes todo el día para ti, para disfrutar de la vida que te sale al encuentro...Y de todo lo demás, verás como sales airosa. Seguro que está vencida la enfermedad y...¡a vivir!

Recuerda que tenemos que preparar un encuentro bloguero por tierras gaditanas.

Un abrazo fuerte.

Lupe

ana dijo...

se agradecen las primeras lluvias, los primeros soles, todas las estaciones cuando les toca.
Los seres humanos somos así, nos cansamos de una cosa que deseamos y pasado el tiempo queremos otra cosa por ese cansancio rutinario.
Ahora toca otoño, y hay que disfrutarlo.

Un besito.

VENTANA DE FOTO dijo...

Viajando por la blogosfera acabo de desembarcar en el puerto de tu blog. Primeramente lo que me atrajo es que su procedencia fuera de S Fernando ya que en verano siempre aprovecho para estar unos días en Cádiz y disfrutar de sus maravillosas playas.

En segundo lugar al leer tu texto llegué a la deducción que me encontraba con una noble y generosa persona.

Te aconsejo que mires la vida con optimismo y no veas negras sombras.
No se si conoces el libro "Optimismo Vital"de Bernabé Tierno.
Es un libro que arroja mucha luz sobre como afrontarla vida.

Un beso

http://ventanadefoto.blogspot.com.es/