miércoles, 3 de diciembre de 2014

ESTE JUEVES: RECORDANDO AQUELLAS CARTAS





San Fernando, 14 de Octubre de 1989.

Mi amado esposo:
Espero que al recibo de la presente te encuentres bien y todos esos proyectos que has ido a poner en práctica estén saliendo a la perfección, como a ti te gusta, eres tan perfeccionista que no aceptarías pasar por lo alto ni el más mínimo error.
Yo estoy bien aunque los días se me hacen muy largos sin tu presencia y mucho peor las noches en las que me abrazo a tu almohada esperando soñar contigo, la casa mantiene tu aroma porque yo todas las mañanas pulverizo por la cama tu perfume y al acostarme aún huelo a ti. ¡Qué fría está la cama sin ti! No puedes imaginar cuánto te echo de menos, me paso las horas suspirando al evocar la última noche que pasamos juntos, cuánto amor había en tu mirada y cuánta tristeza en la mía que sabía que la noche siguiente la pasaría sola, lejos de tus brazos en los que me gusta dormir acurrucada y sin tus besos que son el alimento de mi alma. Somos más que  una pareja enamorada, mi añorado esposo, nuestro amor es sublime porque va más allá de la atracción física aunque reconozco que tu cuerpo me vuelve loca y tus manos son suaves sedas cuando recorren mi cuerpo, tus labios son una fuente inagotable de besos y ¡tu mirada!, intensa y profunda mirada que me derrite.
Mi querido esposo, ya sé que tienes mucho trabajo que has de madrugar para estar listo a las 9 en la empresa y que hasta las 5 de la tarde es un continuo sin vivir para terminar en la fecha fijada y volver a mi lado, por eso te agradezco doblemente el que todas las tardes me dediques una hora contándome las actividades del día, los problemas que siempre van surgiendo y las nuevas expresiones que aprendes en ese endiablado idioma que es el alemán, hasta yo acabaré hablándolo si algún día puedo acompañarte en tus viajes.
De mi vida poco puedo contarte que no sepas porque te escribo todos los días en contestación a las cartas llenas de amor y deseo que me envías. No hay un marido en el mundo que ame más a su esposa y eso es lo más grande, lo que me mantiene viva a pesar de tu ausencia, soy feliz cuando llega tu carta que espero como agua de mayo, ya el cartero se ríe cuando me ve asomada al cierro esperando que aparezca por la esquina de la calle Lepanto, y casi le arranco el sobre de las manos. Mi corazón late apasionado en busca de tus palabras y las mariposas de mi estómago cualquier día se me salen por la boca y lleno la casa de color que sin ti está algo gris.
Espero con ansiedad tus palabras y mándame más fotos de ese lugar tan grandioso que algún día podremos visitar juntos, cogidos de la mano por  la avenida “unter den linden”.
Me despido con un apasionado beso, largo y muy dulce, un beso de los nuestros.
Con todo mi amor.


Tu esposa que te ama más que a nada en el mundo.

17 comentarios:

Yessy kan dijo...

Una carta muy romántica, un amor que expresa su intensidad. Es bella, sublime, escrita para el ser amado con deseos, ilusión, seguridad y fidelidad a pesar de la distancia. =)
Un beso

Neogéminis Mónica Frau dijo...

En este caso, la distancia no ha logrado, felizmente, apagar ni el amor ni la pasión que esos dos se tienen.
=)

Tracy dijo...

Muy emotiva tu carta que potencia la cercanía en momentos de separación inevitable.
Tiempos en los que se escribía a mano y a diario ¡¡cómo ha cambiado la vida!

Ester dijo...

Muchas cartas escritas con la tinta del amor, esta es muy bonita. Una costumbre olvidada, todo es mas inmeiato ahora. (Menos romántico)Un abrazo

Luciano Doti dijo...

El amor escrito siempre se torna sublime.

Carmen Andújar dijo...

Ahora hemos regresado a lo mismo, emigrar oara cibsegyur yba vuda mejor. Tantos maridos exiliados, y ahora tantos hijos en el extranjero. En fin, una carta preciosa y llena de amor.
Un abrazo

Juan L. Trujillo dijo...

Leo tu carta y huelo a naftalina, a flor seca, a perfume de Maderas de Oriente.
Leo tu carta y huelo a maleta de cartón sujeta con correa, a letra temblorosa y picuda.
Leo tu carta y sobre todo huelo a verdadero amor.
Un abrazo.

Natàlia Tàrraco dijo...

"...las mariposas de mi estómago cualquier día se me salen por la boca y lleno la casa de color que sin ti está algo gris"

!Ah! el perfume de esas cartas que contienen el amor compartido, tal vez no se estilan, pero...destilan.

G a b y* dijo...

Una carta de una esposa muy enamorada!
La ausencia, hace aflorar un mundo poético, pleno en sentimientos y actitudes que solo quien tiene el corazón ardido de pasión, es capaz de pronunciar y llevar a cabo. Romanticismo puro!
Besos!
Gaby*

G a b y* dijo...

Una carta de una esposa muy enamorada!
La ausencia, hace aflorar un mundo poético, pleno en sentimientos y actitudes que solo quien tiene el corazón ardido de pasión, es capaz de pronunciar y llevar a cabo. Romanticismo puro!
Besos!
Gaby*

Maty dijo...
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Sindel dijo...

Cuando el amor es tan intenso no hay distancia que pueda hacerlo menguar. Una carta dulce y a la vez pasional, que habla de una espera transitada con ansiedad y deseo.
Me ha encantado Leonor.
Un beso enorme.

Musa dijo...

Preciosa carta llena de amor y paciencia, impregnada del aroma de la pasión.
Me encantó.

Un beso.

rosa_desastre dijo...

Una carta cada dia, y nunca se agotan las palabras de amor, que aunque repetidas, siempre nuevas para quien la espera.
Un abrazo

LAO Paunero dijo...

¡que lindo Leonor!!!!!!

Juan Carlos dijo...

Una carta llena de amor y escrita con t ese estilo que trasmite tan bien. Besos, amiga.

Montserrat Sala dijo...

Vaya carta de amor! querida amiga.
es erotismo puro y duro.

Despues de recibirla este hombre derribarà barreras, escapará de sus obligaciones, correrá como un loco para, satisfacer el ansia amorosa de los dos. Hay un frenesí un poquito exagerado. Pero está muy bien. Quién pudiera sentir tanta pasión!!!
Salud, y un abrazo