miércoles, 17 de abril de 2013

ESTE JUEVES: RENUNCIA EN 20








Lo dejó firmado:"Renuncio a vivir dependiendo de una máquina".

A la hora programada el doctor la desconectó del respirador.






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25 comentarios:

Valaf dijo...

Buena renuncia. Hay que vivir, pero no hay que hacerlo aferrándose al último segundo como un gusano. Vivir y vivir con dignidad.

Un beso

emejota dijo...

Yo también, de hecho hasta la tengo firmada ante notario, por si las moscas. Bsss.

Tracy dijo...

Me ha desgarrado por dentro.

Cecy dijo...

Pienso asi, renunciaria a cualquier cosa que me llevara a un estado de dependencia.
Una verdad tan breve como contundente Amiga.

Un abrazo :)

G a b y* dijo...

Comparto. Es una renuncia entendible y por lo tanto debe ser respetada.
20 palabras que contienen una decisión vital (o lo contrario). Qué bien lo has expresado.
Besos:
Gaby*

Maria Liberona dijo...

Quizás una renuncia que... se debería respetar aunque sea demasiado dolorosa y controversial

Carmen Andújar dijo...

Una renuncia valiente, si señor.
un abrazo

Encarni dijo...

Es una renuncia muy dificil de aceptar pero consecuente con la calidad de vida que cada uno queremos tener. La entiendo a pesar de ser dolorosa.

Un abrazo.

casss dijo...

Dignidad, así se llama.
Muy conmovedor y algo para suscribir a ojos cerrados o mejor dicho: bien abiertos.
Besos.

miralunas dijo...

corajuda renuncia.
impecable relato-
un beso con abrazo!

Mar dijo...

Yo tambien renunciaría a vivir así.

Bss.

Natàlia Tàrraco dijo...

Es una decisión personal que apoyo y secundo. Besitos muchos.

María dijo...

¿Para qué vivir cuando uno ya está muerto en vida?

Interesante tu microrelato.

Un beso.

Alicia Gonzàlez dijo...

Derecho a una muerte digna, un tema importante que parece que incomoda a mucha gente. Besote

Juan Carlos dijo...

Suscribo, de darse el caso.
Conseguiste un microrelato, con diferentes tiempos y acciones, estupendo.
Besos.

San dijo...

Dignidad, tambien para mí es la palabra. Yo lo dejo escrito y hablado.
Duele si, pero ¿qué no?
Un abrazo grande.

Fabián Madrid dijo...

No sé que haría en ese caso...
Un beso.

Lucia M.Escribano dijo...

Hace más de diez años, yo redacte mi testamento vital, y entre otras cosas...también renuncié a vivir conectada a un maquina.
Besos guapa.

Lupe dijo...

¡Que veinte plabras más intensas, Leonor! Pero, ya que no nos piden permiso para traernos al mundo, que nos dejen abandonarlo según nuestro criterio.

Un abrazo.

Lupe

Alfredo dijo...

Programar el adiós...¡Cuánta complicidad y solidaridad!
No siempre es posible.

Besos

Neogéminis dijo...

Un derecho que atañe a la dignidad humana!

juliano el apostata dijo...

no sé si lo que te voy a contar es cierto, por que uno ya duda...
resulta que un tipo de mi pueblo habíase hecho donante de órganos. cuando murió, relativamente joven, su mujer debió de certificar los últimos deseos del fallecido; es decir, ¿de qué cullons me vale decir que mis órganos para los vivos, si luego estos, es decir, mis familiares, han de dar la última aprobación?
medio beso.

Pepe dijo...

Triste y resolutivo a la vez, propio de una persona que se sabe dueña de su destino y no quiere paliativos. Me ha encantado, Leonor.
Un abrazo.

Charo dijo...

Muy buen relato, me ha gustado mucho. El derecho a decidir sobre la propia muerte.Besos

Matices dijo...

Creo que es una renuncia que desde luego secundamos muchos, más si hemos tenido algún caso cerca. :)

Besos!!

Pd: Perdona el retraso, hoy ya voy leyendo doble a los que me quedan, las vacaciones :)