martes, 16 de septiembre de 2014

PALABRA 38 DE 52: CONTANDO LAS SEMANAS





Esta semana la palabra propuesta es ANILLO


Infranqueable muro de piedra
 por la venenosa hiedra invadido
muro que se yergue desafiante
que nos separa, que nos aleja
que impide nuestras miradas
 que se apropia de los besos
lloran  almas descuajadas
lamentan su desconcierto
ayer vivían en un abrazo
hoy yacen muertas en el silencio
un anillo de esperanza 
planea sobre los muertos






miércoles, 10 de septiembre de 2014

ESTE JUEVES: NO TE VAYAS A QUEDAR DE PIEDRA NI DE PIÑA...




Fotografía de Dorotea Fulde

Nuestra amiga Dorotea nos ha enviado a cada uno una foto suya en la que debemos inspirarnos escribiendo un dialogo o monólogo, en ningún caso debemos hacer un relato, así nos lo ha pedido y así he respondido.

-No entiendo como aún puedes sonreír después de lo que nos ha pasado. La culpa es tuya por haberme contado esas noticias que yo me niego a escuchar en casa, la televisión para mí es una ventana por la que solo vemos lo malo del mundo.

-¡Qué iba yo a saber!, no podía imaginar que te afectaría tanto.

-Parece que no me conoces, llevo toda la vida a tu lado, bueno desde que naciste, y en casa siempre has visto que queremos vivir al margen de todas esas personas que no saben valorar la vida, que no cuidan el entorno, que son unos maltratadores de la naturaleza.

-Yo solo quería comentártelo porque en el colegio nos lo explicaron ayer. ¿Es un horror verdad?, no entiendo cómo se puede permitir. 

-Calla, ya vale, o quieres que nos quedemos así toda la vida y no lleguemos a buena hora al colegio.

-Ya lo sé, mami, es duro ser piedra y además estoy sudando arenisca por el peso de la mochila y porque nos hemos quedado justo aquí,  en medio de la plaza al sol.

-No te preocupes chiquita, pronto pasará el efecto, hablemos de cosas menos horrendas, recordemos el verano en la playa y sentiremos el olor del mar y el frescor de las olas salpicándonos.

-Mami, ¿tú te has quedado de piedra más veces?, yo es la primera vez al verte a ti.

-Muchas veces, incluso he estado así durante horas porque hay noticias que son incomprensibles, el ser humano lleva miles de años intentando destruirlo todo.

-Mami, ¿tú crees que los bancos de piedra de la plaza son personas que están así de escuchar las historias que cuentan los que se sientan a descansar en ellos?

-Un día vamos a probar y nos sentaremos en uno de ellos para contarnos historias felices, lo mismo sale de ese estado y nos veremos en un aprieto para explicarle qué hacemos sentadas encima.



Este jueves nos encontramos dialogando en el blog Lazos y Raíces, de Dorotea.




lunes, 8 de septiembre de 2014

PALABRA 37 DE 52: CONTANDO LAS SEMANAS




Palabras propuesta PERFUME

Imaginando el pasado 

Paseaste por mis tierras sedientas de caricias
subiste a mis colinas y te dejaste caer por mis laderas
te aventuraste en recónditas cuevas
recorriste mis bosques más sombríos
y mudaste mi otoño en primavera
de la aridez surgió un cálido manantial
los espinos salvajes dejaron paso a pétalos sedosos
se secaron los arroyos que manaban por las ventanas de mi tristeza
y se tornaron alegría los sinsabores
las grietas de mi piel abandonada
sorbieron la humedad de tus palabras
mi yermo cuerpo castigado
luce esplendoroso 
y en mi recuerdo baila el perfume de tus miradas





En casa de Sindel podréis sentir el perfume de muchos amigos.




miércoles, 3 de septiembre de 2014

ESTE JUEVES: EL MAR, LA MAR



Playa de Camposoto o del Castillo, San Fernando, Cádiz.

PASEANDO RECUERDOS
  
El rumor del mar acompaña su solitario paseo mientras su mirada puesta en el horizonte despide los últimos rayos de sol que se resbalan sobre las aguas doradas. Así camina un hombre bueno, acompañado de sus recuerdos, con el pensamiento perdido en otro lugar y otro tiempo. A veces cierra los ojos y espanta los dolorosos momentos para no sentir en su alma la puya que la atraviesa, y,  vuelve al presente,  y disfruta de ese astro ya semicircular que se va perdiendo tras el mar, siente su cálido abrazo y sabe que merece la pena vivir aunque sea en soledad, con el corazón infartado por los golpes recibidos, con el puño que aprieta su garganta para evitar que de rienda suelta al grito que le ahoga, con esos sentimientos que a veces provocan un odio que no puede permitir porque a quien  daña más es a sí mismo.
Le han quitado parte de su vida, ha perdido su hogar, el que se hace día a día, el que agrupa a sus moradores en torno a instantes felices y a ratos de aflicción, pero todo une,  la alegría y la pena, la tristeza y el gozo, el júbilo y el quebranto, todos son sentimientos que acompañan la existencia. Pero ahí, dentro de su ser hay un hombre orgulloso de seguir su camino con el rostro mirando al frente, con su imperturbable  dignidad,  porque al hombre nadie podrá quitarle su honra, su decencia y decoro, la grandeza de los seres honestos es inalterable.
No es necesario el halago y la lisonja ajena para aquellos que se saben honorables porque es algo que emana desde dentro y casa con los principios. El amor propio le enaltece a pesar de los intentos que hagan por hundirle.
Así el hombre camina sobre la arena mojada, a veces salpicada de espuma blanca que acaricia sus pies desnudos, enredando en sus recuerdos sigue su lento recorrido iluminado por  las últimas luces del día y acompañado por su dignidad, su más preciado tesoro, eso que nadie tiene el poder de quitarle. A veces le sorprende alguna gaviota que pasa de refilón o un grupo de  chorlitejos que camina a paso ligero por la orilla desviando los pensamientos del hombre que disfruta de las sencillas imágenes que le brinda la naturaleza. Y es que solo las almas cándidas saben sentir la felicidad con las cosas pequeñas, como cuando mira al cielo y sonríe ante una gran nube que asemeja un algodón de azúcar y recuerda a sus hijos en las fiestas, cuando iban con las manitas pegajosas, arrancando trozos de esa espumosa maraña de hebras dulces en torno a un palo. Y sus recuerdos van y vienen de forma aleatoria, y es feliz, porque está vivo y eso es muy grande.

Al llegar junto al camino que le lleva de vuelta a su casa, se vuelve para ver  sus huellas y  despedirse de  ese mar que le arrulla en su soledad. 



Este relato es una reedición, lo tengo publicado en el blog con la etiqueta de Relatos y el título Paseando recuerdos, pero sé que l@s juever@s, salvo un par de ellas, no lo han leído así que he aprovechado el tema para que lo conozcáis. 

Nos leemos en Letra a letra, paso a paso...




lunes, 1 de septiembre de 2014

PALABRA 36 DE 52: CONTANDO LAS SEMANAS




La palabra propuesta para esta semana es VENTANA

Sobre el alféizar de la polvorienta ventana quedaron las agujas de tricotar clavadas en un ovillo que una vez fue blanco, un trozo de tejido colgaba de ellas. Al lado un viejo marco apolillado mostraba la imagen ya borrosa de dos personas, un hombre y una mujer. Ella posaba coqueta mientras él la miraba embelesado cogido de su mano.Tras los cristales soplaba un viento frío que hacía golpear las ramas del limonero contra los cristales. Los visillos amarillentos por el paso del tiempo y  raídos por el sol estaban apenas cogidos del gusanillo que los sostenía y caían ajados sobre  una vieja caja de metal y las desgastadas tapas de un abandonado libro. 
Un sonido agudo entraba por las rendijas del marco que las lluvias y el sol habían resquebrajado y el mayido de un gato inexistente resonaba en el patio que una vez fue un paraíso de verdor y colores. La casa había sido abandonada muchos años atrás y en ella quedaron las almas de sus moradores que quizá tuvieron una vida feliz.