miércoles, 8 de octubre de 2014

ESTE JUEVES: ENCRUCIJADA



El día se le había hecho largo como solía ocurrirle cada vez que tenía algo previsto, lo tenía pensado desde hacía tiempo pero no encontraba la ocasión de hacerlo. Esa mañana se levantó decidida y se dijo a sí misma que hoy sería el día. Toda la jornada la dedicó a dejarlo todo en orden, el hecho de satisfacer sus deseos siempre le dejaba un mal sabor, una mala conciencia, como si anteponer sus necesidades a las de sus seres queridos tuviera que pagarlo de alguna manera.  
Cuando se iba acercando la hora de dejar tras de sí las puertas de su hogar,  en su interior se agolpaban una multitud de sentimientos. Hoy no daría la vuelta, la decisión estaba meditada y todo bien planeado. Para colmo la noche se preveía lluviosa y desapacible pero eso no la detendría. Cogió su abrigo y un paraguas y se encaminó a cumplir esa ilusión que llevaba esperando tanto tiempo.
En su bolso todo lo necesario, dinero, documentación, móvil para no sentirse totalmente aislada y una lista de ilusiones por vivir.
Ahora llegaba lo peor, decidir con acierto el camino a seguir porque el abanico de posibilidades era amplio y no quería equivocarse, podría vivir una historia de amor apasionante, podría aventurarse a viajar por países exóticos, tenía por delante la oportunidad de llorar de pena o alegría, de reír o entristecerse, un sin fin de sentimientos que darían intensidad a sus horas, necesitaba romper la rutina, vivir otras vidas más emocionantes, dejar atrás el tedio de los días que se suceden como calcados unos de otros.

Lo pensó durante un buen rato y al final se dirigió a la ventanilla y pidió la entrada para la sala 7, la película elegida tenía buena crítica,  aunque a ella las opiniones de los entendidos y del público nunca le importaron, no solía coincidir en gustos con ningunos de ellos. 


18 comentarios:

Neogéminis Mónica Frau dijo...

jajaj buenísimo!...todas las decisiones implican un riesgo, grandes o pequeños, cada uno de esas elecciones merecen toda nuestra atención.
=)

Ester dijo...

Genial, un final de lo mas sorprendente. Un aolauso

rosa_desastre dijo...

¡Que bueno!
La realidad supera la ficción, la película de la vida no tiene buena crítica la mayoría de las veces.
Un abrazo

Maty dijo...

Tuve el alma en un hilo ....Con la incertidumbre de qué final iba a ocurrir ....Eres única ..eres genial Leonor.
Unas veces nos entristeces con tus relatos ..otras veces como hoy eres capaz de que soltemos la carcajada. No sé hasta cuando dejaré se reirme cuando lo recuerde.
Un magnífico trabajo literario propio de una buena escritora como lo eres tú

Juan L. Trujillo dijo...

Aplausos. Al final, todas las decisiones a tomar son importantes.
Me ha gustado mucho tu entrada.
Un abrazo.

Susurros de Tinta dijo...

Jajaja, con la boca abierta me has dejado, pasmada del todo, yo pensando, que valiente!, o inconsciente, que la valentía siempre tiene algo de inconsciencia! un final genial, miles de besosssssssssssssss

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Eso es lo bueno del cine, permite vivir otras vidas, aventuras exoticas, esperanzadoras, sobrevivir al terror, tener romances con mujeres exóticas, aun con las malvadas. Y sobrevivir.

Tracy dijo...

No me imaginaba lo del cine, pensé que esos países exóticos eran reales, aunque el cine es verdad que nos los ofrece con todo lujo de detalles y te permite soñar con ellos.

Juan Carlos dijo...

Muy bueno,, ¡qué tensión esperando saber que haría! y, sí, al final la sala 7. Escribí uno semejante hace años, pero sin el factor sorpresa que tú le das, el mío dejaba claro desde el principio el amor al cine.
Besos, amiga.

Carmen Andújar dijo...

Es una manera de elegir; aunque sea de manera ficticia un camino, el camino de la ilusión. Quizás en un determinado momento se decida por el camino verdadero.
Un abrazo

G a b y* dijo...

Que me has llevado a imaginar no sé qué historia, se me antojaba que la decisión a tomar, cobraba vital importancia... bueno, no es que no sea importante el goce de una película, pues, nuestro tiempo, disfrute y dinero, se nos va en la elección. Jajaja! Genial, buen giro de tuerca y yo, sorprendida al final!
Besos!
Gaby*

Pepe dijo...

Buenísimo Leonor, confío en que decidiera bien y no viera un bodrio de película. Pero eso sí, el móvil, por favor, dile que lo silencie durante la función, que es una lata que suene a destiempo.
Un fuerte abrazo.

Yessy kan dijo...

Estupendo relato, me encanto su final. Fue imprecionante, muy genial! Por eso me gusta ir al cine, para vivir momentos inolvidables.
Besos

Sindel dijo...

Muy bueno Leonor, me agarraste! El final me dejó completamente sorprendida, y me alegra que resolviera hacer lo que le venía en gana, en vez de seguir las opiniones de los demás.
Un beso!

Lucia M.Escribano dijo...

Un relato que engancha hasta el final, ¡ Enhorabuena! El cine, al igual que los libros, tiene esa magia de hacernos vivir otras vidas mientras lo disfrutamos.
Besos amiga.

Charo dijo...

Ja,ja,ja...muy bueno! Has creado una tensión muy grande para luego resultar que era una peli, que no es que no sea importante, pero no es vital...Un beso

Alfredo dijo...

Cierto, no es ninguna tontería la elección de la película adecuada, la que te haga soñar, cuando necesitas soñar.
Encrucijada para un domingo por la tarde, muy divertida.
besos

Maria Jose Moreno dijo...

Lo fácil que es vivir otras vidas mediante la lectura o la imagen. La verdad es que me despistaste por completo, nunca imaginé ese sorprendente final. Me encantó. Un beso