viernes, 7 de octubre de 2011

CELEBRAR



Felicidades mamá.


   Cualquier ocasión es buena para salir a cenar con la familia y terminar el día contando anécdotas, hablando de la vida, del pasado, del presente, del gobierno, del euro, de la juventud, de la vejez, de la mili, de la educación, de la ciudad, del tiempo, de lo perdido y del progreso, de lo que fue y lo que pudo haber sido, de nosotros y de los demás, conversaciones alrededor de una mesa, una escena gratificante.
    Entre copas y viandas se dialoga, se opina, se discute, se ironiza, se sonríe.  Entre miradas de complot y guiños nos entendemos.
   A mis padres les encanta reunirnos y hoy tienen una excusa, es la onomástica de mi madre, se llama Rosario, Charo para todos, y para mí, mamá.
   Ha sido siempre una mujer tranquila, todo lo hacía de manera ordenada y minuciosa, y lentamente. Mi padre es el nervioso de la pareja, el que mete bulla y se desespera, pero ella, seguía a su ritmo, sin alterarse.
   Ahora está aún más paradita. Ya necesita ayuda para sus actividades de la vida diaria y no tiene muchas ganas  de hablar, pero cuando la miras y la ves tan guapa, siempre con las mejillas sonrosadas, y te sonríe, sabes que la tienes ahí. Contesta si le preguntas pero no mantiene una larga conversación, se desconcentra y se pierde en sus pensamientos.
   Hoy es un gran día para mi padre porque está tan enamorado de ella que su mayor alegría es hacer de ella el centro del mundo, y procura que se sienta animada, que se divierta y se ría. Le cuenta chistes, le repite frases de toda la vida, le dice pamplinas, la piropea y la mima, sobre todo la mima.
   Muchas veces está cansado porque él también es mayor, pero sé que sin ella a nada le encontraría sentido. Cuidarla. Ese es el sentido actual de su vida.
   Desde esta mañana está pendiente de los detalles, recordándonos la hora en que vamos a quedar y dónde, organizándolo todo, como a él le gusta.
   Le ha regalado un collar de perlas y un perfume, cosas sin importancia, bagatelas al lado del gran regalo que le hace a diario, su dedicación.
   Hoy hemos celebrado su santo, pero lo que realmente festejo yo es tenerlos tan cerca. Mayores y con achaques pero están ahí y eso me da seguridad.
 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pase a visitarte y fue un honor el pasar por tu blog siempre cuentas con bellas y significativas palabras, gracias por compartirlas, desde Jaén te deseo un buen fin de semana.
Perdona que firme como anónimo, pero tengo problemas con mi blog, soy Miguel de la Torre, de Sentimiento plateado

Rochitas dijo...

qué linda vida habrán compartido y cuánto de todo eso te habrán sabido transmitir...