miércoles, 30 de julio de 2014

ESTE JUEVES: ÉL Y SUS CIRCUNSTANCIAS








Él no es nadie en concreto, él es él o es ella, él puede ser cualquier persona en cualquier momento de su vida. Nadie es envidioso, ni celoso, ni obsesivo, ni posesivo, nadie siente que su interior se revuelve y se rompen sus principios hasta que llega esa circunstancia que enmaraña sus entresijos y le hace perder el norte, le convierte en un ser desconocido para sí mismo, alguien que entra a suplantar su yo, o quizá éste sea el verdadero yo que se encontraba latente,  escondido tras ese otro que controla a la perfección cada uno  de sus actos y siempre toma las adecuadas decisiones guiado por una mente razonable y metódica, o quizá sea el mismo de siempre en un estado de confusión transitoria, una etapa de locura que pasados los primeros meses irá diluyéndose  como una neblina veraniega que emborrona el paisaje, lo envuelve difuminando los contornos, diluye las formas y confunde el pensamiento.
Una sonrisa, una palabra, una mirada, quizá todo junto o quizá solo una ilusión  creada le hace perder el control, no es nada sin esa sonrisa, esa palabra, esa mirada. Como una droga le enferma , aturde la razón, controla el pensamiento que incapaz de desprenderse de esa obsesión se obnubila, se enfurece, no atina con la rutina, enloquece. Vive en un vaivén entre el gozo y la tristeza. Aparecen los celos, infundados la mayoría de las veces pero dañinos igualmente, se vuelve posesivo no por el hecho de dominar si no por el ansia de retener y envidia cualquier instante que no sea compartido con él, o ella. 
El enamoramiento enajena, alegra y entristece, levanta el ánimo hasta las nubes y lo hace despeñarse, como un libro de terror atrae y atemoriza. Es normal esta actitud pero no por ello deja de ser extraña. 


Nos leemos y comentamos en las rotativas de The Daily Planet's .



lunes, 28 de julio de 2014

PALABRA 31 DE 52: CONTANDO LAS SEMANAS





Esta semana la palabra propuesta es MANOS


Llegarán hasta ti
cual palomas mensajeras
para dejar incrustados en tu piel 
los sueños tantas veces evocados.
Escribirán sobre tu cuerpo
aquellas palabras de amor
consuelo de las ausencias.
Pasearan ansiosas por tu anatomía,
se aventurarán en senderos tortuosos,
escrutarán selvas, montes y cavernas,
recorrerán tu universo.
Mis manos portadoras del deseo
dueñas de las caricias
soñadoras de tu cuerpo.






miércoles, 23 de julio de 2014

ESTE JUEVES: LA MÁQUINA DEL TIEMPO






El capitán sentía mirando las nubes que sería fácil convencer a la tripulación. Se sentía sabio y especial, gentil y experimentado. Había comprado un gran mapa que representaba solamente el mar, a una persona vestida con extraños ropajes que se cubría con una capa de color indefinido y vieja. Venía del futuro, le dijo, pero no olía a alcohol ni parecía loco.
En aquel mapa no había vestigios de tierra firme sino una serie de símbolos poco convencionales… extendido sobre la mesa de su camarote intentó encontrar sentido a aquellos garabatos que nada significaban para él que llevaba toda la vida navegando con detalladas cartas marinas. 

En el extraño mapa no aparecían costas ni faros indicativos, solo esas marcas desconocidas. Estuvo día y noche tratando de interpretarlas, midió, observó el cielo, marcó coordenadas y puso rumbo a uno de aquellos puntos. La tripulación solo sabía que iban en busca de un lugar por descubrir y eso les levantó el ánimo pensando en pingües beneficios.  La oscuridad de la noche fue envolviendo el buque y en cubierta solo quedaron los tripulantes de la guardia y el capitán que desde el puente de mando y  sextante en mano no dejaba de observar las estrellas. Calculaba de debían estar cerca de aquel lugar señalizado por uno de los símbolos. 


Abrió los ojos y se encontró tumbado en una especie de ataúd transparente, alrededor varios seres extrañamente vestidos le observaban, a su mente volvió la imagen del hombre que le había vendido el mapa y recordó aquellos ropajes que cubría con la raída capa.  No sintió miedo, solo extrañeza y curiosidad. Fue conducido a una gran sala donde se encontraban reunidos, según pudo deducir, los jefes de aquella gente.
Hablaban un idioma que le era desconocido pero que podía entender y estuvo visionando varias películas que le fueron proyectadas. En ellas vio la tierra que conocía, ese globo terráqueo con sus continentes, sus islas, sus océanos, mares, ríos y lagos, y conforme pasaban los fotogramas vio cómo toda la tierra fue cubriéndose, cómo los ríos se desbordaban, los glaciales se derretían, los mares y océanos se tragaban las costas hasta cubrir totalmente el planeta. Al final una gran bola cubierta de agua mostraba en que había quedado convertida la Tierra y en aquellas aguas se veían marcados los símbolos que él no había logrado descifrar, eran túneles que comunicaban con las nuevas ciudades, aquellas que ocupaban estos seres que se habían podido adaptar al medio. 

Sintió un estruendo y vio a sus tripulantes correr por la cubierta del buque alarmados, el sextante estaba apoyado sobre la bitácora.  Una serie de carpetas que no había visto nunca estaban apoyadas sobre el mapa desplegado en la mesa del puente,  sabía lo que debía hacer con ellas. El día 1 de diciembre de 2014 iría a Lima, Perú, tendría diez días para convencer al mundo. 


Este relato lo he escrito a medias con VERÓNICA del blog Censura Siglo XXI, a propuestas de ella que ya ha tenido esta experiencia con otros amigos jueveros. Ha sido divertido y un placer mezclar nuestros estilos. 



lunes, 21 de julio de 2014

PALABRA 30 DE 52: CONTANDO LAS SEMANAS




Esta semana Sindel nos propone la palabra GRACIAS


gracias
gracias
gracias
gracias
gracias
gracias
gracias

gracias por entender que hay veces que no te llega la inspiración.











miércoles, 16 de julio de 2014

ESTE JUEVES: TÚNELES





La mujer entró lentamente en la negrura de aquel espacio amenazador, respiró el olor húmedo de las zonas sombrías y respiró asqueada un aroma de descomposición y pudrimiento. Avanzó tanteando con miedo las paredes de las que colgaban hierbajos y telas de araña pegajosas, bajo sus pisadas notaba un suelo fangoso que intuía poblado de miles de criaturas sin ojos, vividores de las oscuridades, seres del inframundo, rastreros bichos devoradores de excrementos y podredura. Sus pies resbalaban y tenía que apoyar sus manos aunque el miedo a lo que pudiera tocar le atenazara la garganta y engarrotara sus dedos, no quería caer en aquel suelo repugnante del que ya no podría levantarse, debía seguir hasta el fondo, tenía que hallar la salida de aquel inmundo lugar. Todo estaba completamente negro y era incapaz de determinar el tiempo que llevaba inmersa en aquel túnel nauseabundo.
Pasaban horas, quizá días y no veía luz alguna que guiara sus pasos. Aquella situación no era nueva, otros túneles habían precedido al actual y de todos había salido, no tenía que ser diferente esta vez. Lejos, muy lejos creyó oír una voz que la llamaba y tuvo un atisbo de esperanza, quizá ya estuviera cerca del final, quizá esa voz lograría guiar sus pasos a la salida. Continuó caminando con precaución, pensando en cada movimiento que hacía pero con el ánimo de que el final estaba cerca. La voz cada vez era más nítida.



Oscuro túnel
entre sombras y luces
corre la vida